La temporada 2026 de la Liga profesional de Futbol Americano en México (LFA), que arranca este jueves 9 de marzo, representa el primer gran ensayo de sus nuevos directivos e inversionistas.
Prioritariamente estadounidenses, la gente que a partir de este año encabeza a la Liga profesional, busca un nuevo modelo de negocio, el cual inició con reglas rígidas en el tema de solvencia y adeudo económicos.
Esa situación generó que los Arcángeles de Puebla no pudieran competir en su segunda temporada y que la expansión de equipos se postergada al 2027.

Una inversión de 100 millones de dólares, distribuidos a lo largo de 7 años, garantizaría la existencia de una liga que en el 2025 estuvo muy cerca de no tener temporada y que a lo largo de sus once años de existencia a visto ir y venir equipos, ante las grandes pérdidas económicas que ha representado a aquellos empresarios que se han aventurado a tener una franquicia.
La gente nueva que llegó a la LFA lo hizo el año pasado a través de los Osos de Monterrey, equipo al que le cambiaron el nombre y esencia (Fundidores) y que les permitió conocer bondades y deficiencias de la liga y sus socios.
Esta será la 10ma temporada de la LFA, en once años de existencia, aunque la del 2020 no concluyó por la pandemia mundial y en el 2021 no hubo actividad.
La figura del Comisionado (puesto que ocupó en los ultimos años Alejandro Jaimes) fue sustituida por la de Director General (el cual recae en la persona de Gonzalo Sevilla), con una visión mucho más empresarial, logística y de negociación con patrocinadores y socios.
Entre sus primeros pasos hacia adelante fue conseguir que ESPN latinoamérica trasmita todos sus partidos en exclusiva.
Siete equipos competirán, a lo largo de siete semanas, por el campeonato del Tazón México IX que se llevará a cabo en el Estadio Olímpico de la UACH (por segunda ocasión).

La llamada LFA 2.0 podría ser considerada como la tercera etapa de la liga: la primera el inicio con Juan Carlos Vázquez como su creador y promotor; la segunda con la llegada de nuevos empresarios y directivos como Óscar Pérez y la creación de la figura de Comisionado y ahora con los inversionistas estadounidenses.
